By Dennis R. Carlson

Los padres cristianos, adventistas del séptimo día, buscan transmitir su fe en Dios y los valores de vida a sus hijos. Todo lo que poseemos en la tierra es temporario y finalmente desaparecerá; por otro lado, nuestra fe y valores formarán un carácter sólido en nuestros hijos, lo cual es eterno.

La revista Forbes apoya ese enfoque paterno de la transmisión de “valores y lecciones de vida” con los hechos de una encuesta.1

“Cuando se pregunta: ¿Qué es más importante transmitir a la próxima generación? La respuesta Nº 1 que dieron 74% de los respondientes fue: “Valores y lecciones de vida”. La respuesta: “Bienes financieros o inmuebles’ vino en último lugar. En el intervalo, hubo: ‘instrucciones y deseos a ser cumplidos’ y ‘posesiones personales de valor emocional’”.

Chris Heilmann, Jefe ejecutivo fiduciario del U.S. Trust, apoya la transmisión de valores como elemento clave de nuestro legado: “Actué en ese sector por 41 años, trabajando con familias; y de mi experiencia, al confrontar a personas saludables con la elección de poder dar su dinero o sus valores, pero no ambos, ellas desearon dar sus valores”.2 Transmitir nuestra fe y nuestros valores es el activo más importante que podemos dejar a nuestros hijos y nietos.

Cambio de la tradición a la forma de Dios

Elena de White, la mensajera de Dios, escribió estas palabras sobre nuestro legado material: “Téngase siempre presente que el egoísta sistema actual de disponer de la propiedad no es plan ideado por Dios, sino por el hombre. Los cristianos deben ser reformadores” […]”.3

¿Cómo podemos comprender correctamente esas palabras? Elena de White está destacando que la forma normalmente aceptada de planificación no tiene origen divino. ¿Qué hay en la forma tradicional que no está alineada así como el cristiano adventista del séptimo día debería “disponer de los bienes”? ¿Estaría sugiriendo una alternativa?

“El Señor quiere que los que le siguen dispongan de sus recursos mientras pueden hacerlo ellos mismos. Algunos preguntarán: ‘¿Debemos despojarnos realmente a nosotros mismos de todo lo que llamamos nuestro?’. Tal vez no se nos exija esto ahora; pero debemos estar dispuestos a hacerlo por amor a Cristo. Debemos reconocer que nuestras posesiones son absolutamente suyas, y hemos de usarlas generosamente cuandoquiera que se necesiten recursos para adelantar su causa”.4

Luché con esas declaraciones, pensando cómo comprender lo que Dios está intentando transmitir a través de Elena de White. Pero, tengo que reconocer que sus palabras hacen eco de lo que el apóstol Pablo escribió: “Porque yo ya estoy para ser sacrificado, y el tiempo de mi partida está cercano. He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe” (2 Tim. 4:6, 7). Los adventistas del séptimo día deberían ser reformadores con respecto a las orientaciones en sus planes de espolio.

Recientemente leí un libro escrito por David Green, CEO y fundador de la cadena minorista Hobby Lobby que me aclaró al respecto de la implicación y aplicación de hacer las cosas a la manera de Dios. El título me llamó la atención: Dé todo de una vez; y reciba todo de vuelta5, fue todavía más intrigante.

Un ejemplo vivo

Las tiendas Hobby Lobby son una cadena nacional de artículos de artes y oficio ubicada en los Estados Unidos. David y su esposa Bárbara, iniciaron la empresa en 1970, con unpréstamo de 600 dólares. Hoy hay más de 800 tiendas en 47 estados, con más de 32 mil empleados, y un valor líquido de 7.1 mil millones de dólares. Hobby Lobby es ahora uno de los mayores minoristas de artes y oficio de propiedad particular en los Estados Unidos.

Los miembros de la familia Green son cristianos comprometidos que buscan honrar a Dios en todo lo que hacen en su vida personal y en sus negocios. Su dedicación a Dios los llevó a la Suprema Corte de los Estados Unidos en un caso relacionado a rehusarse distribuir medicación abortiva a los empleados.6 La familia eligió arriesgar perder la empresa a comprometer su fe y principios cristianos. Esa decisión fue tomada unánimemente por todos los miembros de la familia: fueron incluidos los padres, hijos y nietos.

La familia tuvo éxito en la implementaicón de las instrucciones bíblicas: “El bueno dejará herederos a los hijos de sus hijos; pero la riqueza del pecador está guardada para el justo” (Prov. 13:22). David y Bárbara Green recibieron su fe y valores de los padres. Ellos tuvieron éxito al transmitirlos a los hijos que a su vez los transmitieron a la próxima generación. David Green llama a esas varias generaciones de G-1, G-2 y G-3 y ahora está naciendo la generación G-4.

En el inicio de su vida, los Green crearon un plan de espolio convencional, preparado por un abogado, de acuerdo con las tradiciones legales normales. Después de un tiempo, David Green se sintió mal con la forma en la que funcionaría ese plan. Él y Bárbara (G-1) presentaron ese asunto en oración, buscando la sabiduría de Dios en cuanto a como deberían crear un plan que glorificara y honrara a Dios. Entonces, cuando los hijos (G-2) crecieron y comenzaron a asumir posiciones clave en los negocios, ellos reunieron a la familia (formada por G-1, G-2 y G-3) para discutir su plan de espolio. El resultado fue que la familia, conjunta y unánimemente, decidió hacer exactamente lo que dice el título del libro: distribuir todo lo del emprendimiento. Ellos crearon un fondo caritativo que legalmente sería el dueño de todos los activos.

Todos los miembros de la familia pueden trabajar en esa empresa si están dispuestos a ser mayordomos fieles y a trabajar arduamente para contribuir para su éxito. Hasta el mismo David Green que inició la empresa y ahora solo recibe sueldo, siendo que ya no es el dueño. Los miembros de la familia controlan el fondo caritativo. En el futuro, si les parece mejor que la empresa sea vendida, la familia no recibirá nada, pues todos las ganancias serán usadas para apoyar varios ministerios caritativos que tienen por misión enfocar las Escrituras y presentasr a Jesucristo. Esa es una aplicación inspiradora de compromiso total de los creyentes: “Los siervos de Dios deben utilizar todos los medios a su alcance para engrandecer su reino”.7

Entonces usted puede decir que ellos dieron todo… y han recibido de vuelta en abundancia. Eso explica su vida excepcionalmente generosa. La Hobby Lobby da cada año el 50% de sus ganancias para una lista de entidades caritativas cristianas. Lo interesasnte es que esa idea surgió con los hijos de David y Bárbara (G-2) que desafiaron a los padres a dar a Dios. Ellos fueron los principales donantes por detrás de la creación del Museo de la Biblia en Washington, D.C.8

Dios lo guiará, como guió a la familia Green, si con diligencia usted busca sabiduría al realizar los planes para su familia.

1 Forbes magazine 31 de mayo de 2013.

2 Ibíd.

3 Consejos sobre mayordomia, p. 342.

4 Ibíd., p. 338.

5 Green, David; High, Bill; Give It All Away . . . and Getting It All Back Again (Grand

Rapids, Mich.: Zondervan–HarperCollins), 2017. ISBN 978-0-310-34794.

6 https://www.youtube.com/watch?v=k4pL32qQ_3k

7 White, E. G. Testimonios para la Iglesia, t. 7, p. 17.

 

Dennis R. Carlson

Dennis R. Carlson

Dennis R. Carlson es el director de Planned Giving & Trust Services [los Servicios de Fideicomiso y Dar Planificado] en la Asociación General de los Adventistas del Séptimo Día, Silver Spring, Maryland.