By Murvin Camatchee

En el número anterior de Dynamic Steward [Mayordom Dinámico], discutimos la importancia y la necesidad de distinguir claramente entre necesidades y deseos cuando se trata de la elaboración de un presupuesto personal. El siguiente paso importante es establecer y seguir reglas básicas que le permitirán utilizar su presupuesto como una herramienta eficaz y eficiente

El encuentro entre Elías y la viuda de Sarepta (1 Reyes 17: 7-16) nos da algunos ejemplos de los principios que podrían utilizarse como base para presupuestar con éxito.

LOS PRINCIPIOS CORRECTOS

Dios le dijo a Elías que fuera a Sarepta donde sería alimentado por una viuda. La ironía aquí es que la viuda que supuestamente debía alimentar a Elías ni siquiera tenía suficiente para ella y su hijo. Los únicos ingredientes que tenía eran un puñado de harina y un poco de aceite, para preparar una última comida para ella y su hijo. Sin embargo, incluso si Elías fue plenamente consciente de esta situación, insistió en que la mujer le hiciera una pequeña hogaza de pan. ¡Sin dudar nada, la mujer hizo lo que dijo Elías!

Hay tres principios importantes que podemos descubrir aquí.

Principio 1: Identificar el uso correcto. Elías pidió pan. Fue específico en su solicitud basada en los ingredientes disponibles. No pidió algo que no pudiera hacerse con harina y aceite.

Principio 2: Saber la cantidad correcta. Elías especificó que el pan debía ser «pequeño». La solicitud de Elías se basó en la cantidad de harina y aceite disponible.

Principio 3: Tener la actitud correcta. La situación de la viuda no influyó en la decisión de ella. Hizo diligentemente lo que se le pidió, ya que se basó por completo en la promesa de Dios: «La harina de la tinaja no escaseará, ni el aceite de la vasija disminuirá, hasta el día en que Jehová haga llover sobre la faz de la tierra» (1 Reyes 17: 14, RV95).

CONVERTIR LOS PRINCIPIOS EN REGLAS

 Puede utilizar estos principios convirtiéndolos en reglas que debe seguir estrictamente.

Regla 1: Identificar el uso correcto

 Muy a menudo, se considera que un presupuesto es un grupo único en el que se arrojan todos los gastos, sin distinción ni categorización, y donde el único indicador es el ingreso total. En otras palabras, la única consideración es «Los gastos totales no deben exceder los ingresos totales», que en realidad es la razón de tener un presupuesto. Sin embargo, el problema de limitar un presupuesto a este aspecto único es que:

 • No le permite tomar control de sus gastos (su ingreso total es el único indicador que tiene).

• Existe la tendencia a descuidar dos aspectos importantes de las finanzas personales: la misión de Dios; los ahorros. 

Para evitar tal situación, hay dos elementos basados en los principios bíblicos del diezmo que pueden aplicarse: El uso del diezmo es restringido; el diezmo es un porcentaje específico (10 por ciento) de su ingreso. 

En otras palabras, en lugar de considerar su presupuesto como un único grupo, puede dividirlo en varios grupos restringidos en los que puede asignar un porcentaje de sus ingresos. Para que tenga un número razonable de grupos, lo mejor que puede hacer es reagrupar los elementos que pertenecen a la misma categoría. La siguiente tabla es un ejemplo de los diferentes grupos que puede tener.

Regla 2: Saber la cantidad correcta

 La siguiente pregunta es: ¿Qué porcentaje de sus ingresos asignará a estos diferentes grupos?

PRESUPUESTAR LOS GRUPOS

 El método que podría usar se para proyectar con precisión sus gastos futuros es calcular los gastos prome - dio de los últimos tres a seis meses, como se ilustra en la siguiente tabla: precisión sus gastos futuros es calcular los gastos prome - dio de los últimos tres a seis meses, como se ilustra en la siguiente tabla:

 En este ejemplo, el gasto promedio mensual para la comida es de $288. Una vez que haya hecho este mismo ejercicio para cada artículo, tendrá su promedio mensual para cada grupo, como se ilustra a continuación:

 Basado en este promedio mensual de su «grupo de gastos básicos», ahora sabe qué porcentaje de sus ingresos debe asignar a este grupo en particular. Basado en el ejemplo anterior y suponien do un ingreso mensual de $3,500.00, el porcentaje en este caso es del 31%. Se debe seguir los mismos pasos para encontrar el porcentaje de gastos de vivienda o cualquier otra categoría que pueda tener.

GRUPO DE LA MISIÓN DE DIOS

 Cuando se trata del «grupo de la misión de Dios», ya uno sabe, según las instrucciones de Dios mismo, que hay un mínimo que debe respetarse. Este mínimo se basa en el segmento del diezmo, que es el diez por ciento de sus ingresos. ¿Por qué el diez por ciento es un mínimo? Esto se debe a que la misión de Dios necesita ser apo yada, no solo por nuestros diezmos, sino también por nuestras ofrendas (Malaquías 3: 8).

 El porcentaje que debe asignar se a nuestras ofrendas no se especifica en la Biblia. Sin embargo, en Malaquías 3: 8 Dios dice que un hombre puede robar a Dios «en diezmos y ofrendas» (RV95). Está estipulado claramente que los diezmos y las ofrendas:

 a) No son intercambiables.

b) Ambos son impor tantes.

 Nuestras ofrendas también deben ser un porcentaje de nuestros ingresos, una cantidad que cada individuo tiene la libertad de decidir sin descuidar el consejo del apóstol Pablo: «Cada uno debe dar según lo que ha ya decidido en su corazón, no de mala gana ni por obligación, porque Dios ama al que da con alegría» (2 Corintios 9: 7).

GRUPO DE LOS AHORROS

 El propósito principal de tener un «grupo de los ahorros» es estar preparado para cualquier emergencia que pueda surgir.  Según los expertos, un fondo de emergencia debe tener por lo menos tres meses de gastos de vivienda y gastos básicos , e idealmente, debe aspirar a alcanzar esta cantidad en un período no mayor a doce meses. Por ejemplo, si sus gastos de vivienda y básicos son equivalentes al sesenta por ciento de su ingreso total, el equivalente por tres meses sería el ciento ochenta por ciento de su ingreso. Por lo tanto, durante un período de doce meses, sus ahorros deberían ser una doceava parte del ciento ochenta por ciento (de sus ingresos), que es igual al quince por ciento (de sus ingresos). En otras palabras, la cantidad ideal de sus ahorros durante los primeros doce meses debe ser al menos una cuarta parte de sus gastos totales y obligaciones financieras (necesidades).

 Cuanto más sean sus gastos, más tendrá que ahorrar. Si sus gastos de vivienda son iguales al treinta y cinco por ciento de sus ingresos, y sus gastos básicos son iguales al cuarenta por ciento (un total de setenta y cinco por ciento), la porción mínima que debe ingresar en su caja de ahorros será igual al setenta y cinco por ciento dividida por cuatro, lo cual es el 18,75%.

 Basado en este ejemplo, su asignación de porcentaje sería la siguiente:

 En este escenario, sus gastos están excediendo sus ingresos en 8.75%. Si se enfrenta a una situación de este tipo, las acciones inmediatas serían reducir sus gastos o aumentar sus ingresos.

Regla 3: Tener la actitud correcta

 Esta forma de presupuesto evita que uno caiga en la trampa de enfocarse completamente en sus necesidades, descuidando así la misión de Dios y no ahorrando para las emergencias. La viuda de Sarepta literalmente puso a Dios primero cuando siguió las instrucciones de Elías y le hizo una pequeña hogaza de pan. Sabía que Dios se mantendría fiel a su promesa, y de hecho: «Y tal como la palabra del Señor lo había anunciado por medio de Elías, no se agotó la harina de la tinaja ni se acabó el aceite del jarro» (1 Reyes 17: 16).

 El presupuesto requiere confianza en Dios, diligencia y minuciosidad tanto en su elaboración como en su implement ación. Muchas personas han comenzado un presupuesto pero se dieron por vencidos en el camino. La actitud correcta es hacer de este proceso una actividad espiritual estableciendo y siguiendo las reglas con oración y recordando siempre que «de Jehová es la tierra y su plenitud, el mundo y los que en él habitan» (Salmo 24: 1, RV95).

Murvin Camatchee

Murvin Camatchee

Murvin Camatchee (MBA, MDiv) es nativo de la República de Mauricio. Actualmente es el pastor principal de las iglesias adventistas del séptimo día en College Drive y The Ridge en la Asociación de los Estados del Golfo, EE. UU. Antes de venir a los Estados Unidos, Murvin fue el tesorero y secretario ejecutivo de la Asociación de Mauricio.